• La pobreza, la violencia y la falta de protección exponen a miles de menores a las redes del crimen organizado, advierte el organismo de derechos humanos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) urgió al Estado de Honduras a fortalecer las políticas de prevención y protección de la niñez para evitar que niños y adolescentes sean captados por el crimen organizado, las maras y las pandillas.
Cándida Maradiaga, coordinadora de la Defensoría de la Niñez del CONADEH, advirtió que la pobreza, el abandono familiar, la violencia sexual y la exclusión social aumentan la vulnerabilidad de los menores frente a las estructuras criminales, por lo que insistió en la necesidad de actuar antes de que terminen involucrados en actividades delictivas.
Actualmente, 157 adolescentes permanecen privados de libertad en los cinco centros pedagógicos del Instituto Nacional para la Atención a Menores Infractores (INAMI). Maradiaga aclaró que la edad de responsabilidad penal juvenil en Honduras comprende de los 12 a los 18 años y que los adolescentes pueden recibir medidas privativas y no privativas de libertad, conforme a la legislación vigente.
Sin embargo, subrayó que el internamiento debe ser el último recurso y aplicarse durante el menor tiempo posible, con un enfoque orientado a la educación y la reinserción social, no al castigo.
Como referencia, recordó que en 2017 había alrededor de 600 adolescentes privados de libertad, en medio de una crisis marcada por amotinamientos, reyertas e incendios. Además, señaló que entre 2014 y 2024 unos 25 adolescentes murieron de forma violenta bajo custodia del Estado.
La funcionaria atribuyó la reducción de la población internada a la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño, la capacitación de jueces y fiscales y la implementación de un modelo de gestión socioeducativo.
Pobreza y abandono aumentan los riesgos
Maradiaga explicó que muchos adolescentes que llegan a los centros de internamiento proceden de familias empobrecidas y han crecido en condiciones de vulnerabilidad, algunos al cuidado de abuelos o vecinos debido a la emigración de sus padres. Otros han sido víctimas de abuso sexual, trata de personas y explotación sexual comercial.
A esta realidad se suma la situación de miles de menores expuestos al trabajo infantil y a la vida en las calles, factores que pueden facilitar su captación por organizaciones criminales.
Ante este panorama, el CONADEH recomendó fortalecer la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, así como ampliar los programas preventivos en comunidades de escasos recursos, garantizando que cada niño tenga acceso a educación, salud y un entorno familiar protector.
«El objetivo no es encerrarlos. Es la última oportunidad que tiene el Estado para reivindicarse y ofrecerles educación, formación vocacional y herramientas para un proyecto de vida», expresó Maradiaga.
La niñez representa el 39.4 % de la población
Las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) estiman que Honduras tendrá en 2026 unos 3.5 millones de niños y adolescentes, equivalentes al 39.4 % de la población nacional.
El CONADEH reiteró que la protección de este sector debe ser una prioridad del Estado, con acciones que permitan reducir la exclusión social y cerrar los espacios que aprovechan las estructuras criminales para reclutar menores. La institución insistió en que la prevención debe comenzar en las comunidades, las escuelas y los hogares, antes de que la respuesta termine siendo el internamiento.











